Capitulo 26.
Capítulo 26.
Después de vivir ese momento tan incómodo, hice lo que mejor sé hacer: huir.
Subí hasta mi habitación y encendí el ordenador. Una idea cruzó mi mente y, sin pensarlo, comencé a teclear.
Un mensaje simple, pero en esos momentos necesitaba aclarar mis ideas y estaba segura de que resolvería mis dudas de una vez por todas.
“¿Cómo estás? ¿Mucho lío esta semana?”
Una pregunta estúpida, una excusa. Solo quería saber si seguiría ahí, si me respondería.
Apenas un minuto después, pude ver e