Había llegado el momento que tanto habían esperado Grecia y Luis Fernando, pero, al mismo tiempo, todo resultó tan sorpresivo que no sabían cómo manejarlo. Aquel día, que prometía ser productivo desde el punto de vista profesional, se transformó en un torbellino de emociones entre ellos. Este revuelo de sentimientos hizo que paralizaran sus planes y olvidaran la verdadera razón que los había llevado a ese lugar.
El ambiente en la sala de conferencias se tornó tenso y electrizante en el instante