El automóvil de Monserrat empezó a salirse de control de repente, como si algo invisible lo empujara a toda velocidad. Ella sintió cómo el volante se le escapaba de las manos, mientras un sudor frío recorría su frente. La adrenalina llenó su cuerpo mientras conducía a una velocidad que la dejaba sin aliento. Todo lo que la rodeaba se volvía una mancha de colores que giraban y se mezclaban rapidamente ante sus ojos. El rugido del motor resonaba en sus oídos, como un grito que la advertía del pel