La situación en la clínica era tensa. Comenzaba la operación de Ernesto, y la ansiedad se sentía en el ambiente. Mercedes estaba profundamente afligida; no tenía capacidad de hacer otra cosa que esperar el resultado de la cirugía. La preocupación por Ernesto la consumía, especialmente al saber que no tenía a nadie más que pudiera hacerse cargo de él después de la operación. Tenía miedo de cómo reaccionaría al enterarse de la amputación de su pierna. Sus sentimientos eran un torbellino; sentía