La sala de partos estaba impregnada de una mezcla de tensión y emoción. Grecia, a pesar de sentirse agotada y débil, no podía ocultar la ansiedad que la invadía por saber si su bebé sería un niño o una niña. Para ella y Luis Fernando, era un momento único: él estaría presente en el nacimiento del bebé por primera vez, y habían acordado que descubrirían el sexo de su hijo en ese instante especial. La emoción que ambos compartían era indescriptible.
Luis Fernando permanecía a su lado, con una e