El licenciado Burgos había pasado todo el día en la cárcel, tratando de servir como abogado defensor de Greta. Sin embargo, los cargos que se le imputaban eran tan graves que no podía salir bajo fianza. Debía esperar a que la investigación continuara y al veredicto final del juez para saber cuántos años de cárcel le iban a imponer.
Además, siguiendo las órdenes de Luis Fernando, decidió denunciar el caso de Laura. Contaba con las pruebas que él le había facilitado para iniciar la investigación