Laura miró a Miranda con desdén y, acercándose, le preguntó con firmeza:
—¿Se puede saber qué haces tú aquí descarada? ¿Y dónde dejaste a mi marido?
Miranda, se quedó sorprendida, precisamente ella había ido a la empresa en busca de información sobre él, ya que había salido de su apartamento en medio de la noche.
—No sé dónde está Luis Fernando. De hecho, vine a buscarlo aquí —replicó.
—No seas tan descarada. Anoche te quedaste con él en el hospital porque, supuestamente, necesitabas ha