El doctor Tifón entró a la sala de cuidados neonatales junto a Guillermo, enseguida persivieron que el ambiente estaba cargado de tensión. Al cruzar la puerta, se encontró con el doctor Fernández, que estaba de pie frente a la doctora Salazar, con una expresión de desafío en su rostro. La incomodidad que había entre ellos era evidente, y Guillermo, al darse cuenta de la situación, comenzó a preocuparse. “¡Dios mío! Esto se está saliendo de control.”
—Doctor Fernández, yo le voy a responder a s