Capítulo: Última gota de amor.
Margot abrió los ojos, observó a ese hombre ahí, recostado al borde de la cama, a su lado, observó su pie vendado, adolorido.
Los recuerdos vinieron a su mente, quiso levantarse, pero el dolor persistía.
El hombre abrió los ojos de golpe.
—¡¿Estás bien?!
Margot le mirò con una rabia.
—¿Qué dijo el doctor?
—Estás bien, te pusieron el antídoto, pero, puedes tener fiebre, estarás débil por unos días, debo cuidarte.
Margot comenzó a reír.
—¿Tú? Preferiría estar con esa serpiente que contigo, tiene m