Joaquín se apuró a tomar a la mujer y sacarla de ahí.
Diana sintió tanta vergüenza con las madres de los niños ahí.
Pero, sintió tristeza al ver la cara de confusión de sus hijos.
—¿Mami? ¿Por qué la bruja mala tendrá a mi hermanito y no tú? —exclamó Opal.
Sus palabras rompieron màs el corazón de Diana.
La mujer solo pudo abrazar, y pidió que una empleada repartiera el pastel entre los invitados.
Los niños se quedaron con una empleada, y Diana salió.
Escuchaba a Joaquín discutir con esa mujer.
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