Diana logró empujar al hombre y romper el beso, un destello de dolor estaba en los ojos de Joaquín.
—¡Diana… por favor!
—¿Por favor? Hablas de amor, pero nunca te acercaste a mí por amor, no mientas más, Joaquín, si fueras alguien bueno, solo me dejarías ir.
—¡¿Por qué siempre quieres escapar de mí?! ¿No piensas en nuestros hijos?
—Por ellos es que lo hago, no merecen vivir en este matrimonio roto, ¡como si no estuvieras esperando a un hijo con otra! ¡Como si no me hubieras mentido por cada día