—¿Qué haces? —preguntó casi asustada cuando esas manos hicieron que su vestido cayera al suelo, exponiendo su cuerpo delante de él.
—¿Qué hago? Pues, quiero hacer el amor con mi esposa, ¿Así es como debo decirlo? —dijo Joaquín con tono de suficiencia que ella odió.
Ella lo miró sorpresiva, un mohín de burla se formaba en el rostro de Joaquín al sentir el estupor de la mujer, pero también pudo sentir su piel erizada por su toque.
—¡Claro que no! Mejor vete, Joaquín.
—No lo haré, eres mi esposa, t