Rodolfo tomó la mano de Diana.
—¿Estás segura de que estás bien con ese asesino?
Diana sintió dolor al escuchar esas palabras.
—Estaré bien, no te preocupes. Joaquín Andrade no me matará.
—Diana, recuerda el objetivo, debes llevarte a tus hijos, y debemos demostrar que Joaquín Andrade es el asesino de nuestro padre y la familia Larson.
Diana asintió muy despacio.
—Lo haremos.
—¿Sabes? Me asusté terrible cuando supe que llegaste al hospital. Pensé que estabas mal.
—Estoy bien, Rodolfo, dile a Non