Dinorah se acercó al hombre, lo llevó hasta el sofá, ahí aprovechó para quitarse la blusa y el sostén, Joaquín estaba dormido, pero ella recargó su cabeza contra el sofá.
Sacó su teléfono, lo puso grabándolos.
Ella se puso a horcajadas sobre el hombre, comenzó a besar sus labios, mientras jadeaba.
—Yo también te amo, mi amor, yo también soy tuya.
La mujer detuvo el video, Joaquín estaba dormido en el sofá.
Dinorah tomó el video, lo cortó de forma en que pareciera perfecto como lo quería, y luego