La casa es preciosa, enorme y con un ambiente hogareño que a Andrea no le pasa desapercibido. Andrea mira a Ian, sus ojos están fijos en ella, esperando su respuesta y le dice.
—Si no me gusta, ¿en verdad puedo elegir otra?
—Por supuesto. Esta casa no será solo para mí, es el refugio para nuestra pequeña familia. Quiero que sea cómoda para ti, que veas si te gusta como está, si quieres cambios, si deseas ver más opciones… solo te puedo decir que este barrio es el mejor de la ciudad.
—Sí, lo sé,