C53: Me presento soy...
Kian estaba afuera de su cabaña, sentado en un tronco, afilando un cuchillo grande con total concentración. El sonido metálico vibraba en el aire. Cuando escuchó pasos, levantó la vista y sonrió con una sorpresa sincera al ver quién venía.
Luego la sorpresa lo desbordó de golpe; se puso de pie casi derribando el tronco.
—No puede ser… Jasper —murmuró, y luego soltó una carcajada incrédula—. ¿Cómo…? ¿Qué haces aquí?
Jasper abrió los brazos, sonriendo con una alegría contagiosa.
—¿Así recibes