El nombre salió de la garganta de Ronan como si estuviera escupiendo un trozo de vidrio masticado.
—Kaia.
La mujer de rojo no se inmutó por la hostilidad en su tono. Al contrario, su sonrisa se ensanchó, revelando unos dientes demasiado blancos y perfectos para un lugar tan sucio como el Valle de la Bruma.
Acortó la distancia con Ronan, ignorando por completo la presencia de Seraphina a su lado.
—Ha pasado mucho tiempo, lobo —ronroneó Kaia, deteniéndose justo dentro del espacio personal de Ron