Durante el resto de la noche, Laura despertaba por segundos, parecía incómoda y en algunos momentos se quejaba de dolor. Marcos inmediatamente llamaba a la enfermera de turno, quien en varias oportunidades terminaba irritada por la exagerada inquietud de él.
—¿No piensa colocarle ningún medicamento a mi esposa? Se ha estado quejando de dolor.
—Señor, no puedo suministrarle cada hora un analgésico. Su esposa ha sido recién operada. Tiene que entender que va a estar incómoda y adolorida. Debe t