Marcos se lanzó en la piscina, la tomó entre sus brazos.
—Sostente por favor —dijo él y ella lo rodeó con sus brazos.
—¿Qué me está pasando? —preguntó temblando.
—No te preocupes, todo va a estar bien. —respondió él intentando convencerla y convencerse a sí mismo de ello.
Marcos salió de la piscina con ella en brazos. Desde el jardín, Laura vio a su esposo caminando con prisa hacia la casa. La expresión en su rostro reflejaba angustia.
¿Qué había pasado?
—¡Marta! —gritó horrorizada al ver