Luego del pronóstico médico de Marta, Laura fue hasta el área de recién nacidos para ver a su pequeña Aleska. Desde el ventanal observó sus facciones finas y su cabello claro, como hilos dorados.
—Es tan hermosa —susurró.
—Sí, lo es. —dijo Marcos acercándose a ella, posando su mano sobre su hombro. Tenía los ojos cristalinos y su voz sonaba entrecortada, había estado llorando.
Laura volvió el rostro hacia él apartando su mano de ella. Él la miró confundido.
—Marcos… —dijo Laura apretando lo