73. Novios III
Aparqué el auto frente a la casa de mis padres y me quedé unos segundos mirando la fachada. Las jardineras llenas de plantas y flores que le encantaban a mamá, las cortinas beige en la ventana del estudio de mi padre, el aroma a buganvilias que se colaba desde el porche.
Tenía a Ana a mi lado.
—Vamos… mi madre estará contenta de verte, cariño —dije con emoción mientras le ofrecía la mano.
Ella sonrió con un nerviosismo adorable y asintió. Cuando la ayudé a bajar del auto, su piel rozó la mía y