Capítulo 23
Thiago salió del evento luego de que Sofía se fuera con el corazón latiéndole como si acabara de correr un maratón. Aún podía oler el perfume dulce de Sofía impregnado en su camisa y podía sentir la electricidad en sus dedos luego de haberla sostenido contra aquella columna. No tenía ni la más mínima duda: era ella. Había cambiado, sí, pero seguía siendo Sofía, su Sofía. La mujer que había amado como a nadie luego de aquel terrible error y que, por más que intentó arrancar de su al