La fachada del gimnasio "Iron Peak" brillaba bajo el sol del mediodía, sus ventanas polarizadas ocultando el interior para resguardar la privacidad de tan importantes clientes. Catalina empujó la puerta de vidrio, sintiendo el golpe seco del aire acondicionado contra su piel sudorosa. El olor a limpiador de metales y sudor le recordó a Erick, que solía entrenar aquí de vez en cuando, cuando ella comenzó a trabajar ahí.
Antonio estaba junto a una máquina de pesas, corrigiendo la postura de un c