Capítulo 76.
Donovan.
Es gratificante poder verlo bien.
Kilian se me pega a la pierna. Sus brazos me rodean y a la espera de poder respirar coloco una mano en su espalda, acunando su rostro al pegar una rodilla en el suelo bañado de sangre.
—Sí viniste— levanta la cabeza. —Como lo prometiste.
Respiro al fin.
—Jamás rompo una promesa— lo llevo hacia a mí con urgencia. Sentí que me robaban el maldit0 oxígeno. —Menos a tí, ¿entendido?
—No sentí miedo— tiene un raspón en la frente que limpio y niega. —No te