Capítulo 75.
Donovan.
Cada molécula de mi cuerpo reacciona a solo dos nombres, dos nombres que rigen mi vida y que en este momento me obligan a torturarme haciendo caso a la decision de Sofía. Tampoco tengo opción y eso me dispara el pulso.
El pecho me arde, la piel me quema y la sangre la siento en torrentes aterradores que me comienzan a ahogar con cada paso que doy. La velocidad no es suficiente. La distancia es demasiada entre lo que me mueve y yo.
Me trago la rabia, la impotencia y el odio a mí mis