Epílogo. Parte 2.
Sofía.
—¡Gull! —el grito de Donovan retumba más que cualquier día.
En cuestión de segundos el sujeto llega casi corriendo.
—¡Prepara el auto y avisa al médico que vamos para allá! —le grita a Lori también y esta no tarda en aparecer frente a nosotros, trato de controlar mi cuerpo, pero siento que me atraviesan el vientre. —¡Prepara las maletas!
Ambos desaparecen a zancadas.
—¡Ve por ellas! —ordena a alguien más, pero ya no distingo rostros. Solo siento el fuego que sube por mi columna.
Donovan