Seis meses después de la publicación, el libro “Cien años después” había encontrado su propio ritmo. No era un éxito masivo, pero se había convertido en un fenómeno silencioso que pasaba de mano en mano como un secreto importante. Las librerías independientes lo mantenían escondido en la sección de “literatura confesional”, y algunos clubes de lectura lo discutían hasta altas horas de la noche.
Sophia estaba en el invernadero, como siempre, cuando su teléfono vibró. Era un mensaje de la joven I