Tres años después
La mansión Blackwood ya no era un lugar de sombras y secretos.
Los jardines estaban llenos de risas infantiles, flores de colores y un pequeño columpio que Ethan había construido con sus propias manos. Las paredes altas seguían allí, pero ahora se sentían como protección, no como prisión.
Isabella estaba sentada en la terraza principal, con un vestido ligero color crema que se movía con la brisa de la tarde. Tenía el cabello más largo y una sonrisa tranquila que antes no exist