Capítulo 27. Regaño
—No estaba huyendo; que yo sepa, usted no me mandó solicitar o algo por el estilo para que diga que estoy huyendo de usted; simplemente, como ve, es mi hora de salida. —Le muestro la hora en mi reloj.
—Diga lo que guste, pero usted y yo sabemos que todo el día se la paso huyendo de mí. —Lo dice alzándome una ceja
—La prueba está en que es la persona más puntual; causalmente hoy se le hizo tarde y luego se fue muy feliz con su amiga Victoria, ni siquiera se dio el tiempo de disfrutar la comida;