Capítulo 26. Huyendo
Esa noche no pude dormir; el remordimiento me estaba matando. Me sentí tan miserable y sucia, pero al mismo tiempo no podía borrar la sensación de sus besos y caricias.
Me odié por sentir eso por mi jefe; no es que me deslumbre con cada hombre guapo que conozco, no, esto jamás me había pasado y ni yo comprendo qué me pasa.
En parte por mi remordimiento, le escribí a Hugo mensajes, que ni siquiera ha visto y esa situación también me está matando; no creo que ver mis mensajes le quite demasiado t