Capítulo 80: Recuerdos presentes.
El teléfono vibró sobre la mesa de noche cuando aún no había amanecido por completo en Cancún. La luz pálida del alba apenas se filtraba entre las cortinas blancas que se movían suavemente con la brisa marina. Bianca abrió los ojos con esa sensación extraña que solo se tiene cuando el cuerpo está descansando, pero el alma permanece inquieta.
Antes incluso de contestar, supo que algo no estaba bien.
Luciano ya estaba sentado en la cama, con el ceño fruncido y el teléfono en la mano. No había dor