Capítulo 7: Entre heridas y deseos.
El silencio de la casa parecía amplificarse después del accidente. Solo se oía el respirar acelerado de Luciano y el temblor del corazón de Bianca que golpeaba como un tambor dentro de su pecho.
Mateo, con los ojos muy abiertos, miraba la sangre correr por la espalda de su padre.
Bianca reaccionó rápido:
–Mateo, amor, escucha. ¿Sabes dónde está el botiquín?
El niño asintió con fuerza.
–¡Sí, mamá! ¡Sí sé!
–Ve, corre, tráelo. Rápido pero con cuidado.
Mateo salió disparado por el pasillo.
Bianca s