El fin de semana llegó cargado de un aire diferente. Había pasado ya el episodio de celos, la tensión, el dolor y también la reconciliación. Aquel sábado amanecía con una ligereza especial, como si la casa despertara con una sonrisa.
Bianca abrió los ojos lentamente, sintiendo un brazo cálido envolviendo su cintura. Luciano dormía profundamente a su lado, respirando pausado, como si por fin su mente hubiera encontrado descanso después de días difíciles. Ella lo observó durante unos segundos, re