Capítulo 45: Una víbora con vestido de seda.
La tarde anterior al gran evento había sido un torbellino de mensajes, llamadas, confirmaciones y protocolos. Cada año se celebraba aquella ceremonia reservada únicamente para las familias más respetadas o más poderosas de la ciudad, una reunión donde alianzas se tejían en silencio y rivalidades se ocultaban detrás de sonrisas impecables. Para muchos era solo una gala más, pero para quienes pertenecían al viejo linaje, significaba presencia, jerarquía y territorio.
Luciano estaba sentado frente al escritorio del estudio, revisando la invitación una vez más. No era la primera vez que lo invitaban “como Del Valle”, pero sí era la primera vez que el peligro de ser descubierto por Bianca era tan alto. Ella, orgullosa portadora del apellido López, había sido invitada como empresaria destacada del año por el proyecto que había rescatado de la empresa de su madre. Y aunque se suponía que él debía asistir también como Del Valle… si Bianca lo veía en el mismo evento con ese título, se acabaría