Capítulo 18: Una noche diferente.
La casa estaba envuelta en un silencio extraño, como si el mundo entero contuviera la respiración. Afuera, la brisa nocturna movía suavemente las hojas del jardín, y dentro, una tenue luz amarillenta iluminaba la sala con un resplandor cálido.
Luciano estaba de pie frente a la ventana, apoyado con una mano en el vidrio, mirando hacia la ciudad como si buscara una respuesta que todavía no encontraba. Llevaba solo una camisa ligera, arremangada, y el cansancio del día se marcaba en sus hombros, pero aun así había algo imponente en él… algo que Bianca aún no lograba descifrar por completo.
La cena había sido perfecta. Reían, hablaban, Mateo estaba feliz, Bianca se había sentido ligera por primera vez en mucho tiempo… pero ahora, en la quietud de la noche, las emociones pendientes empezaban a salir a flote.
Ella lo observó desde la puerta, sin que él se diera cuenta.
Luciano, firme.
Luciano, protector.
Luciano, el hombre capaz de detener un abuso y mover empresas enteras para proteger a s