La primera noche sin Bianca cayó sobre la mansión López con un silencio denso y cargado. El bullicio de la cena había sido más escueto, con Mateo parloteando sobre su inminente excursión al museo de ciencias y Luciano escuchando con atención, pero con una mirada que a menudo se perdía en algún punto de la sala, calculando, vigilando.
Gabriela había mantenido un perfil bajo durante la comida. Ahora, mientras Luciano acomodaba a Mateo en su habitación para la noche, ella esperó en el salón, plani