La tormenta llegó sin aviso. Truenos secos estremecieron las paredes del convento y la electricidad se cortó brevemente, dejando todo sumido en una penumbra densa. Dante, de pie en la sala principal, sintió la vibración de cada trueno como un presagio.
Vittorio estaba cerca. Y alguien dentro… lo sabía.
⸻
Mientras Lucía ayudaba a Sor Inés con las medicinas, Elena intentaba mantener la calma. El conocimiento de su embarazo no la hacía más débil; al contrario. Por primera vez, sentía que llevaba d