Damon
Un susurro se escucha detrás de nosotros. Mi cuerpo reacciona antes de que mi mente lo ordene. Agarro el brazo de Alina y la empujo contra el tronco de un árbol. Mi aliento se detiene.
— Damon... murmura ella.
Mi mirada recorre la penumbra.
— Está ahí.
Ella asiente, su cuerpo tenso contra el mío. Su aliento caliente roza mi nuca, despertando en mí un calor familiar y devorador.
— No me sueltes, dice.
— Nunca.
Una sombra se mueve entre los arbustos. Un gruñido sordo resuena. Saco mis garra