Alina
Con la respiración entrecortada, me quedo acurrucada contra Damon, el corazón latiendo a un ritmo frenético. Su pecho desnudo está cubierto de sudor y sangre, pero no siento miedo. Solo una calidez ardiente en mi pecho, un profundo alivio mezclado con esta pulsión visceral que me empuja a quedarme cerca de él.
— Alina...
Su voz ronca me hace estremecer. Levanto la mirada hacia él, mis manos aún apoyadas en su pecho. Sus ojos oscuros brillan bajo la luz titilante de la luna, oscuros