Alina
El viento se desliza por el claro, levantando mi cabello y acariciando mi piel sudorosa. Mi respiración es corta, mis músculos arden, pero no me rindo. Damon se encuentra frente a mí, sin camiseta, su mirada de acero fija en la mía. Su respiración es tranquila, controlada. El sudor resbala por la curva de sus hombros, trazando surcos brillantes en su piel.
— Otra vez, ordena.
Aprieto los dientes, el corazón latiendo con fuerza. Mis manos están tensas alrededor del mango del cuchillo