Alina
El sol se ha puesto sin ruido.
Como si incluso él, esta noche, no se atreviera a perturbar el silencio que las Ancianas dejaron atrás.
El palacio está inmóvil.
Los pasillos, vacíos.
Las antorchas, apenas titilantes.
Incluso las sombras parecen en oración.
He subido sola, lentamente.
Cada escalón era un peso.
No una fatiga.
No.
Una nueva densidad.
Como si cada piedra del palacio recordara lo que me había convertido y me mirara pasar en silencio.
Damon no ha dicho nada.
Me ha seguido a dist