Alina
La noche ha caído cuando llegamos a la clara del campamento. Luka está debilitado, su brazo envuelto en un vendaje improvisado. Damon lo sostiene, con el rostro sombrío, los músculos tensos. No ha dicho una palabra desde nuestra confrontación con Lucien, pero su silencio es más elocuente que cualquier palabra.
— Debemos curarlo de inmediato, dice Silas apresurándose hacia Luka.
— Estoy bien, gruña Luka.
Intenta levantarse, pero sus piernas flaquean. Damon lo sostiene justo a tiempo.
— No