Damon
El bosque es oscuro, sumido en una bruma helada. Las ramas crujen bajo mis pasos, el viento silba entre los troncos negros como cuchillas afiladas. Alina está justo detrás de mí, su mano agarrada a mi brazo, su aliento rápido en el aire gélido.
— Fue en esta dirección, dice Silas señalando una serie de huellas en el barro.
Asiento, mis sentidos alerta. El olor de Luka flota en el aire, entrelazado con el de miedo y... sangre.
— Está herido, murmuro.
— Luka sabe defenderse, replica Alina,