Alina
La noche ha caído desde hace varias horas cuando Damon me lleva de regreso a casa. Su brazo está firmemente enrollado alrededor de mi cintura, y su cuerpo tenso contra el mío emana un calor reconfortante. Sin embargo, siento la tensión en sus músculos, el peso de la duda que pesa sobre sus hombros. No ha dicho nada desde que Luka se fue. Su silencio es pesado, casi opresivo.
— Damon… murmuro mientras deslizo mis dedos a lo largo de su antebrazo.
Él se detiene frente a la puerta de n