La mañana llegó fría y silenciosa.
Lucía y su madre permanecieron en silencio varios minutos después de leer la última página del diario de Victoria Solís. El sótano parecía más frío que antes. Incluso la bombilla que colgaba del techo parpadeaba débilmente, como si la electricidad misma estuviera afectada por lo que acababan de descubrir.
—Gemelas… —susurró Valeria Rivera finalmente—. Mi abuela tenía una hermana gemela idéntica y nadie en la familia lo supo jamás.
Lucía cerró el diario con cuidado, como si temiera que las palab