Capítulo 21: La búsqueda de la verdad.
Eliana pasó la madrugada en vela. Cada vez que cerraba los ojos, la voz de José Manuel resonaba en su mente, repitiendo con frialdad las mismas acusaciones que la habían destrozado. Apretó las sábanas con rabia. No podía creer que el hombre que tanto había amado hubiera sido tan ciego, tan injusto. No le había dado ni una oportunidad de explicarse. La condenó sin pruebas, sin siquiera preguntarle.
Sin embargo, más allá del deseo de reivindicar su nombre, Eliana sentía una necesidad ardiente de