Antes de que Isaac pudiera añadir algo más, ella colgó. No quería que la conversación se alargara más de lo necesario, sabiendo que las palabras entre ellos últimamente estaban cargadas de tensión y malentendidos.
Guardó su teléfono en el bolso y salió de la clínica junto a Julio, quien la miró con una expresión amable pero algo preocupada. El ambiente a su alrededor parecía tranquilo, pero ella sabía que su mente aún estaba llena de preguntas y emociones difíciles de manejar.
Mientras caminaba