Julio se acomodó en su silla nuevamente, dejando la carpeta con todos los detalles del tratamiento sobre la mesa. Durante unos momentos, el silencio llenó la habitación. María José lo miró atentamente, sintiendo un peso en el pecho. Sabía que el tratamiento sería largo y duro, pero no estaba preparada para la magnitud de lo que significaba todo eso. Julio empezó a explicar, desglosando paso a paso lo que tendría que hacer.
—El tratamiento será bastante riguroso —comenzó Julio, mirando a María J