Eliana sintió el calor reconfortante de la mano de Isaac entrelazada con la suya. Su presencia le brindaba una sensación de seguridad, como si todo lo que estaba fuera de su alcance y su memoria perdida no importara mientras él estuviera ahí. Cerró los ojos por un momento, disfrutando de la paz que le brindaba esa cercanía.
Pero algo la inquietaba. Había una sombra en la habitación, una presencia que no lograba descifrar.
Cuando volvió a abrir los ojos, su mirada recorrió el espacio hasta deten