Isaac sintió que el aire se le escapaba del pecho. Sus manos temblaban mientras apretaba el teléfono con fuerza, como si aferrarse a él pudiera evitar que la realidad lo golpeara con más fuerza.
—Dime qué pasó… —murmuró, su voz apenas un susurro cargado de angustia.
José Manuel cerró los ojos un momento antes de responder.
—Fue atropellada.
Isaac sintió que su cuerpo se tensaba de inmediato.
—No… No puede ser… —susurró, negando con la cabeza, aunque nadie pudiera verlo.
—Está estable, pero la s